Debate: ¿cómo ser un buen mediador de lectura?
- Miyu Godoy
- 1 ene 2025
- 5 min de lectura
"A cada libro su lector, y a cada lector su libro"
Es una pregunta que me debato todos los días sobre mi profesión (bibliotecóloga). Cuando estudiaba en el 2015/16/17, hace ya casi diez años, no conocía en profundidad la valiosa comunidad de Bookfluencers, pero sí sabía de su existencia. Lo que no entendía era por qué, los bibliotecólogos, no tomábamos en cuenta alguna de sus estrategias para la formación de usuarios y la mediación en la lectura.
La pregunta correcta sería: ¿aporta esta comunidad a los mediadores de lecturas?
La respuesta corta es: ¡por supuesto! Y la más completa es: depende.
Vamos por parte...
¿Qué es un mediador de lectura?
En términos generales, un mediador es quien media un libro a otro potencial lector. Es el trabajo de cualquier persona que desee fomentar el hábito de lectura en otros pares o una comunidad específica (niños, adolescentes, amigos, etc.). Con la palabra "mediar" me refiero a entregar, de modo premeditado, un tipo de libro o una lectura específica, con el fin de generar un intercambio fructífero y lograr generar un primer acercamiento a la lectura (académica, por placer, por distracción).
¿Quiénes o cuáles son las profesiones encargadas de ello?
Principalmente, bibliotecólogos, bibliotecarios, profesionales de la información, docentes de nivel inicial, formadores académicos, profesores afines a carreras de Literatura, Historia y humanísticas. Por supuesto, este también es un rol necesario de libreros, editores y escritores.
¿Por qué es importante fomentar el hábito de lectura?
Porque necesitamos ciudadanos formados, íntegramente, que desarrollen la curiosidad, el deseo de aprender y enseñar a otros, así como de seguir desarrollando la sociedad en la que vivimos. Para dicha tarea es de suma importancia que se fomente la lectura crítica, la autocrítica, la investigación, y un lector culto que sepa discernir información determinada y generar así una mejor comprensión de textos en sus diferentes formatos.
Después de todo, ejercitar la mente, es igual de importante que trabajar nuestro cuerpo y la salud mental. Leer nos permite abrir el pensamiento y la autocrítica.
Ahora bien, ¿qué tan importante es que los mediadores de lectura se involucren en la formación de lectores responsables? ¡Mucho más de lo que imaginas! Sin un lector comprometido, podemos caer en el adoctrinamiento, y eso solo nos conlleva a una sociedad menos justa y desinteresada.
Retomando el debate, ¿cómo ser un buen mediador de lectura?
A la lista de profesionales que tienen el deber de fomentar herramientas y estrategias contundentes para la formación de lectores responsables, sumo a la comunidad de lectores en redes sociales, los Bookfluencers. ¿Por qué? Es sencillamente porque, al fin y al cabo, son el objetivo de continuar este camino de convertir lectores y porque, sin dudas, actuar en comunidad nos contagia (para bien y para mal). Es importante crear alianzas fuertes con estas comunidades, desde las escuelas, bibliotecas, editoriales, librerías; porque nos ayudarán a fomentar y a contagiar la lectura como un hábito sano y enriquecedor y no meramente de ocio.
Si sos un creador de contenido de libros, estos consejos te pueden ayudar a fomentar la lectura de manera más responsable. Por supuesto, no es una obligación, pero sí que se tiene que abordar desde la responsabilidad de construir futuras comunidades de lectores (jóvenes y adultos).
Confianza
Parece algo tonto, no lo es. La confianza que tenemos al evocar una recomendación de ciertos libros nos ayuda a que quienes nos miran del otro lado de la pantalla, les llegue el mensaje correcto. ¿Es un buen libro? ¡Perfecto! Dime por qué. ¿No lo es? Es importante que tus argumentos sean congruentes. De lo contrario, podemos caer en la cancelación de un autor, de una idea, o de una comunidad que no podrá acceder a ese libro. Saber esto, nos vuelve responsables.
Un padre, una madre, que está buscando iniciar en la lectura a sus peques, confiará en tus palabras más que nadie. Tus palabras tienen poder, tus redes y seguidores, también te dan credibilidad, por eso, sé responsable.
Intereses
Ten en cuenta que cada persona es un mundo. Nadie es igual a otro, ni tiene las mismas experiencias. También es importante entender que los intereses no siempre coincidirán con las épocas ni con las generaciones. Evita que la brecha generacional nos lleve a la soberbia académica. Ningún libro o autor es mejor que otro, indistintamente, de a quién estamos formando como lector. Procura que las elecciones sean adecuadas para cada lector y que esta sea una experiencia que le genere curiosidad, de este modo, luego por su cuenta, buscará sus propias lecturas.
Contenido
No es irrelevante el contenido cuando tratamos con lectores jóvenes, incluso si hablamos de niños, por eso el contenido, tiene que ser la base de la formación lectora. El mediador debe entender que si queremos un lector rico, debemos brindarles diferentes formatos hasta dar con el tipo de lectura que lo convertirá en un hábito. Si el contenido no le interesa o no es enriquecedor, y por el contrario, le abruma, le aburre o lo perturba, las experiencias con las próximas lecturas no serán buenas.
Siempre recomiendo que para los niños, lo visual y lo interactivo es lo mejor, pero también aquello que requiera esfuerzo estimulante y aprendizajes a corto plazo. Por ejemplo, aprender sobre el mundo animal. No es necesario que sean libros adaptados a la edad, ¡puedes narrar historias increíbles! Fomentar la imaginación es vital para los más peques.
Dificultad y recompensas
Subir el nivel de entendimiento y análisis, comprobará que los lectores han madurado, y así entenderás si posee comprensión lectora. La comprensión no depende solo del entendimiento, es más complejo, y requiere de herramientas como la interpretación, el simbolismo, el análisis y la agudeza mental. Los niveles de comprensión varían de acuerdo a las edades y también al estimulo recibido (mientras más constante seas, mejores resultados).
Por ende, es ideal, recurrir a pequeñas recompensas tras una buena lectura. Como puede ser un diálogo, una reflexión, un juego, una dinámica y compartir experiencias.
En definitiva, el buen mediador, es quien conoce los intereses y sabe cómo gestionar el nivel de entendimiento de los lectores, y por supuesto, no debe desconocer las metodologías existentes para llevar a cabo desafíos complejos en lectores que requieren su tiempo.
Pero lo que considero imprescindible es: no obligar a leer algo que no les apetece o les interese. No importa si es una lectura obligatoria, siempre busca que esa lectura, tenga recompensas igual de buenas.
Me encanta formarme en estos temas, así que posiblemente, más adelante suba otros contenidos al respecto. Pueden dejar sus comentarios.
¿Quién fue su mediador de lecturas?
Les dejo mi último reel de mi instagram:

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