Reflexión: Cuando la literatura se convierte en Élite.
- Miyu Godoy
- 28 abr 2025
- 3 min de lectura
No todos los escritores saben escribir fuera de los márgenes ni para ellos. Y está bien que existan voces que puedan hacerlo.

La autopublicación ya no es una mera estadística, es más bien, un hecho. Esta realidad se contrasta con el mundo editorial convencional, el que ha estado ligado al elitismo puro desde las bases y en la actualidad parece convertirse en algo «popular» en algo de las «masas», pero ¿Qué ocurre cuando algo que antes pertenecía a unos pocos es accesible para todos? Automáticamente se convierte en algo barato, ruin, intrusismo mediocre, desagradable o mal hecho.
Poco tiene de novedad la cultura de lo inmediato, de lo rápido, de lo fácil en una sociedad cada vez más vertiginosa y proliférica. Por supuesto, la literatura, ya no es la excepción. Hasta hace unos quince años—o un tiempo más—, las editoriales dejaban bien en claro que convertirse en un autor no era sencillo—spoiler: hoy tampoco lo es—; por ese motivo, eran muy pocos los «afortunados» que triunfaban. Sin embargo, ¿esto es así? Claramente desde que Amazon ha ganado la carrera de la autopublicación, los autores independientes han crecido exponencialmente, en comparación con los pocos que han saltado a la fama y han entrado a la élite literaria. Este hecho tampoco es nada reciente. La autopublicación—el acto de publicar e imprimir tus obras— siempre ha existido. La diferencia es que hoy, esos autores, tienen autoridad en ferias de libros, en lugares donde solo asistían autores superventas o de casas editoriales grandes como Planeta, etc.
Lo cierto es que, lo popular, asusta y nos permite movilizarnos hacia un posible horizonte menos concentrado en unos pocos.
Saca del centro de atención al ojo del crítico literario, al experto en Letras, al afinado editor y pone en evidencia lo importante: escribir es algo más que un pasatiempo, es un trabajo, factible o no; no importa. Y lo relevante es que no está permitido para los «iluminados» sino todo lo contrario. La razón principal es que, las editoriales tradicionales, buscan su tajada y los escritores ya no somos tan inexpertos en la materia. Por ello creo, sin miedo que, el motivo de que la autopublicación sea un éxito es que nos ayuda a igualar las condiciones de trabajo entre autores y editoriales. Ahora el escritor también conoce el mercado y puede decidir sobre qué negociar y qué no, y eso, claramente; no le agrada a muchos. Está bien que sea incómodo. También que seamos conscientes de que el mercado editorial se basa en cuestiones de privilegio bien marcadas. Si te toca la suerte de publicar con una editorial, es probable que tengas el reconocimiento, pero no el control absoluto. Sobre esto último es la libertad que muchos escritores prefieren. Reconocer cuándo queremos ceder y cuánto, está en nuestro derecho, conocerlo de antemano, es la única ventaja que nos da el mundo de la autopublicación.
Me gustaría saber si quienes cuestionan la inmensa popularidad de los autopublicados, al menos, ha intentado subirse a esta marea y qué tan exitoso le resultó trabajar con una editorial. Puede que sea beneficioso, aunque eso no desmerita para nada el trabajo de un autor independiente, porque en la autopublicación también peleamos por sacar la cabeza afuera. La competencia siempre es ruda. No por eso debe ser desigual.
¿Lo que les preocupa es que ser parte de ese mundillo de privilegiados sea accesible o que cualquier vecino se convierta en escritor superventas?
Creo que cuando caemos en la élite, nos olvidamos que la escritura es una herramienta popular y que lo popular no tiene que ser condenadamente malo, sino más bien, permitirnos pensar que el mundo de las editoriales no le pertenece a la clase privilegiada. La bibliodiversidad nos permite llegar a lo profundo de la sociedad y no quedarnos en la orilla. No todos los escritores saben escribir fuera de los márgenes ni para ellos. Y está bien que existan voces que puedan hacerlo.
Celebro eso. La popularidad de la bibliodiversidad.
¿Vos qué pensás de la autopublicación?
La libertad de poder tener el control sobre mí propia obra, es lo que me motivó a ser autopublicado.
Pero incluso, ¿hasta qué punto los que autopublicados no son o somos parte de una élite?
Ya no pienso en "Elite" cómo ese grupo de personas de una clase socio-económica exclusiva. Si no cómo ese grupo de personas que logran sostener en el tiempo la posibilidad de seguir publicando.
Hoy en los autopublicados también tenemos una élite, una élite que se rige por los seguidores, por las ventas, por el interés del comercio y de las grandes editoriales.
Lo mejor de una editorial que sólo se dedica a los autopublicados, es la libertad, pero también te permite difundir tu obra. Claro,…